La sensación de piernas pesadas se debe a una insuficiencia venosa que puede resultar de diversos factores, que dificultan el retorno de la sangre al corazón y producen un estancamiento en las venas. Las paredes de las venas y las válvulas son las que más afectadas se ven por este fenómeno.



Si las venas pierden elasticidad y se deforman, estas válvulas no cierran bien, y la sangre, atraída por la fuerza de la gravedad, se acumula en las piernas. Así, los síntomas asociados a las piernas pesadas aparecen al final del día, produciendo edemas en los tobillos y la aparición de varices, dolor, picor y calambres, la baja temperatura en las extremidades, sentir pinchazos como de agujas o un simple hormigueo en los miembros son también típicos cuando existe una mala circulación venosa. El sedentarismo, el calor, y el uso de vestuario apretado son factores determinantes en la aparición de la insuficiencia venosa.

Por ello, queremos presentarte aquí algunos consejos que te ayudarán a mejorar la circulación venosa o perder progresivamente esa sensación de piernas cansadas:

  1. Realizar ejercicio físico de forma regular: Caminar, correr, hacer bicicleta o natación son actividades que ayudan a ejercitar los músculos de las piernas, para mejorar así la circulación.
  2. Drenante linfático manual: Este tipo de masaje te ayuda a eliminar el líquido en exceso que hay en el organismo y a mejorar la circulación de las piernas.
  3. Ejercicios en casa o en la oficina: Caminar en puntas de pie, mover los dedos, apoyarse alternativamente sobre las puntas y sobre los talones, mover las puntas de los pies hacia fuera y hacia adentro, acostarse y elevar los pies.
  4. Vestido y calzado: Utilizar ropa cómoda, que no oprima y evitar llevar tacones muy altos.
  5. Alimentación: Consumir alimentos ricos en potasio, como frutos secos o plátano, así como alimentos ricos en fibra y en vitaminas B y C. Evitar comer carne en exceso, pues la grasa no favorece la circulación saguínea.
  6. Altas temperaturas: Evitar el calor directo sobre de las piernas, estufas, sol, depilación con cera caliente, te ayudará a mejorar la circulación en tus piernas.
  7. Duchas: Alternar el agua fría con el agua caliente en la ducha ayuda a estimular la circulación sanguínea.
La fitoterapia es otra fuente a la que podemos recurrir en caso de sufrir de una mala circulación:

  • Plantas con propiedades circulatorias que ayudan a mejorar la circulación sanguínea como componentes fluidificantes que disminuyen la capacidad coagulante de la sangre como el ajo, el espino blanco, el olivo, la uña de gato, el sauce o el ginkgo biloba.
  • Plantas diuréticas que facilitan la eliminación de líquidos sobrantes del organismo, expulsando a su vez toxinas, para conseguir una sangre más fluida y limpia, como la cola de caballo, el diente de león
  • Plantas con propiedades vasotónicas, que protegen los vasos sanguíneos y les aportan más flexibilidad, como la ulmaria, el grosellero negro, el castaño de indias, la centella asiática o la vid roja.

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